La actual administración ha ingresado en su fase final y las campañas políticas acaparan la atención pública. Es la oportunidad para impulsar un esfuerzo colectivo de reflexión sobre lo que hemos avanzado como país, los desafíos insoslayables y los grandes pendientes.



De acuerdo con Sylvia Schmelkes, investigadora en temas educativos y colaboradora del documental ¡De Panzazo!, el principal aporte de esta película es que se esté debatiendo la calidad de la educación en México.
Luego de ver la película terminada, la académica de la Universidad Iberoamericana (UIA) aseguró que ¡De Panzazo! pone en perspectiva dónde se encuentra situado el sistema educativo mexicano, es decir, se difunde la idea de que no estamos más o menos bien, sino que estamos muy mal; dicha problemática parece no ser reconocida por la sociedad mexicana, consideró Schmelkes.



Al promover el uso y dominio de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la educación, poco se reflexionó en las nuevas desigualdades que aparecerían. Para hacer frente a esta realidad, los gobiernos se dedicaron a dotar a los estudiantes de computadoras y de aulas de tecnología mientras que a los maestros se les ofrecieron un sinnúmero de cursos de capacitación para el uso de las TIC.